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viernes, 15 de noviembre de 2024

Mi mejor vida.

Ha pasado el tiempo y se supone que ya no se debería sentir así.
Se supone que esa felicidad inmensa al verte, debería no existir.
Que ya no soy una adolescente con su primera pareja, eso lo fui.
Ahora soy una mujer con su primera pareja desde hace una vida feliz.

Y no puedo evitar querer pasar todo el tiempo que pueda contigo,
pasear por todos lados de tu mano y contarte cosas sin sentido.
Porque estar aquí es estar en casa, es estar a salvo, es el paraíso.
No temo ser yo, porque todo lo que soy contigo es valioso.
Tus ojos, tu forma de mirarme, hacen mi cuerpo un poquito menos odioso.

Me miras y sé que me amas, simplemente porque no sabes mentir.
Cuando intentas engañarme, arrugas siempre la nariz,
siempre de la misma forma, y a mí solo me sale sonreír.
Jamás has mentido para hacerme daño, siempre lo has hecho para hacerme feliz.
Pasan los días y yo sé que quiero seguir contigo aquí.

Eres la certeza absoluta que sé que va a estar siempre. Pase lo que pase.
Y eso me permite ser sin miedo a que todo me derrame
y a la vez saber que puedo derramar me fuera de mi embalaje
porque puedo ser débil delante de ti, puedo ser intensa, tú jamás vas a dejarme.

Y esa tranquilidad absoluta es la que busco en el resto y a menudo no encuentro.
Pero sé que tú vas a seguir animándome a buscarla en otros cuerpos.
Porque te encanta verme enamorada, verme por otra sonriendo.
Te encanta verme ilusionada con algo que voy construyendo.
Y a mí me encanta construirlo con más personas certeza y contigo dentro.

Tú eres la persona con la que sé que pasaré el resto de mi vida.
No sé si habrá otras personas, otras sonrisas, si tendremos compañía.
Pero independientemente de eso, yo sé que esta será mi mejor vida.

jueves, 7 de noviembre de 2024

No vuelvas.

Solo quería que fueras exactamente lo que tú decías.
Solo buscaba a alguien a quién leer poesías,
dedicarle mis historias y sonreír cuando te rías.

Pero como todo, siempre llega un momento en el que se rompe.
Dónde me rompiste y le rompiste en mil trocitos que no recogiste.
Ese instante que para siempre selló lo que un día quisiste.

Y cuando quieras volver, recuerda que fuiste tú quién se fue de nuestro hogar.
Quién rompió todo lo que habíamos construido y decidió que no amar.
Quién nos dañó y nos hizo trizas el corazón para luego decir que fuimos el mal.

Y cuando extrañes lo que fuimos, recuerda que me dijiste que se acabó nuestro tiempo.
Que no quedaba ningún capítulo especial, DLC ni tiempo de descuento.
Todo lo que yo hice ya no era lo que querías, ya no era todo un cuento.

Y cuando pienses en todo lo que perdiste, no vuelvas.
No quiero que te lo pienses y regreses con tus mentiras.
No quiero que me ilusiones y me compres mil excusas.

Te di una segunda oportunidad, después de que me hiciste trizas.
Y decidiste volver a quemar todo lo que soy y todo lo que te quería.
Ya no queda ninguna promesa que cumplir porque las rompías.
Ya no queda ni un ápice del amor que te tenía.

sábado, 3 de agosto de 2024

Microcosmos

Me despierto en casa y todo está en silencio, me encaminó hacia el salón buscándoles. Allí están, en el diván junto a la ventana, abrazades. Con la luz de la mañana bañando sus rostros medio dormidos e iluminando su abrazo.
Me acerco con cuidado y pregunto al aire si están despiertes, no demasiado alto. Se sobresaltan un poco y me responden que sí, que se habían quedado allí simplemente dándose mimos. Quiero acompañarles, pero la realidad es que no entra un alma más en ese diván. Para mi desgracia.
Pero como si de leerme la mente se tratase, se levantan y me acompañan a la cama. Y allí nos recostamos, abrazándonos en nuestra plenitud sosegada. Dejando que pasen las horas del domingo sin que importe nada. Solo dándonos los afectos que necesitamos y bebiendo del amor que nos profesamos. Dejando que todo ocurra como tiene que ocurrir, sin planificar nada, solo dejándonos llevar por nuestros instintos. Fundiendo nuestros cuerpos en el cariño que nos tenemos.

martes, 30 de julio de 2024

Leona

La miro desde mi sillón, ensimismada. Viste un vestido blanco y corto, que se le ciñe al cuerpo maravillosamente. No lleva nada debajo, eso lo sé. Me quedo embobada mirando sus senos marcarse el la tela y sus pezones ponerse duros en contacto con el vestido. De pronto sigo bajando la vista, como una leona que observa impasible a su presa. Simplemente esperando a que se muestre ante mí. Ella sonríe, con esa sonrisa pícara que sé lo que significa. En ese momento logro volver a la conversación, agito mi cabeza y le miro la cara.
-Vaya, por fin has vuelto en sí. Pensaba que ya te había perdido...- Dice con tono de sorna.
+La verdad es que sí, me había perdido por completo en lo jodidamente bien que te queda ese vestido. Parece hecho específicamente para ti.- Le digo y se acerca a mí, acortando la escasa distancia que había entre nosotras. Coloca mi pierna derecha entre sus piernas y me abraza. Quedando mi cabeza entre sus pechos perfectos. Se hace tan tentador morderlos... Pero me contengo. Me paro a disfrutar de ese contacto tan sumamente inocente de la diosa que tengo ante mí. Rodeo sus caderas con mis brazos y me quedo ahí, mientras me acaricia el pelo, en lo que parece un paraíso.
De pronto, agarra mi rostro y me besa. Me besa con la fiereza de una manada de leonas devorándome desde el interior de mi vientre. Y me suelta de su beso, quedando ambas mirándonos a los ojos. Nos encanta quedarnos embobadas mirándonos a los ojos. Sonrío y ella sonríe conmigo. En ese momento, sin apartar la mirada, levanto mi mano izquierda y le acaricio la mejilla. Se ha inclinado hacia delante para que quedemos a la misma altura. Sabe que yo no puedo levantar mucho el cuello. La acaricio suavemente y veo como se acurruca contra el contacto de mi mano en su mejilla. Cómo si de un gatito se tratase. Me deleito en ese momento, en recorrer su rostro con caricias y, sin pensarlo, la beso. Vuelvo a fundir mis labios con los suyos, entrelazando nuestras lenguas en su boca y en la mía. Encendiendo el fuego que llegará a devorarnos vivas esta noche. Ella se apoya más en mi pierna, esa que tiene entre las suyas, y noto su sexo caliente y húmedo contra mi pierna desnuda. Mi pijama de verano a penas me cubre nada. Comienza a restregarse contra mi pierna y me prende aún más. Acaricio su cuello y desciendo con mis labios siguiendo mi mano. Muerdo con suavidad y escucho cómo suelta un pequeño gemido contra mi oído. En ese momento, entre jadeos de ambas, noto como se contrae sobre mí y en un susurro le digo "¿Seguimos en la cama?" No me responde. Simplemente se levanta, se gira contoneándose y me arrastra de la mano que no sé en qué momento me ha agarrado. Me lleva a la cama y aparta todo lo que pueda molestarnos. Yo la observo, de nuevo, anonadada. No puedo hacer mucho más, estoy absolutamente maravillada por la criatura salvaje y hermosa que tengo delante. La veo desnudarse, es fácil, solo llevaba ese vestido. Y se queda mirándome desnuda ante mi.
-¿No vas a desnudarte? Yo también quiero verte entera. Yo también quiero disfrutarte.- Me dice tan cerca de la boca que se me escapa un pequeño gemido. Me apresuro a quitarme la ropa mientras veo cómo me observa desde la cama, disfrutando del espectáculo. Sonríe de esa manera tan seductora y, cuando estoy completamente desnuda, me tumbo sobre ella y vuelvo a besarla. Bajo mi mano derecha por su cuerpo, acariciándolo suavemente y llego a su vulva. Comienzo a acariciarla mientras sigo besando sus labios, su cuello, su rostro. A ella. Voy subiendo la intensidad según escucho sus gemidos en mi boca, voy a hacer que vuelva a mojarse entera. Sigo acariciando su clítoris con suavidad pero firmeza. Sin hacerle daño pero disfrutando del contacto de su piel. Y en un momento dado pone esa cara de placer que me vuelve loca y se corre sobre mis dedos.
Dejo de masturbarle cuando me he asegurado que ha acabado, acerco mis dedos a mi boca y la saboreo. Me encanta cómo sabe. Mientras me deleito con su sabor, ella me empuja sobre las cama y quedo boca arriba, mirándole a los ojos. Ella extiende la mano hacia el cajón de la mesita y saca un dildo con su arnés correspondiente y, sin dejar de mirarme, se lo coloca. Me vuelve loca pensar en lo que va a pasar a continuación. Se acerca aún más a mí, con el dildo acercándose despacio a mí vagina. Enciende la vibración del juguete y lo frota sobre mi clítoris mientras sonríe. No puedo evitar morderme los labios, es tan... Jodidamente sexy. Hace que me corra solo con la vibración, frotando el juguete suavemente, y cuando sabe que me he corrido, introduce el juguete en mi interior. Suelto un gemido más fuerte que los anteriores. Ella empieza a empujar dentro de mí sin parar mientras me observa. Sonríe con esa cara de dominancia de saberse dueña y señora de todo mi cuerpo. Soy suya.
De pronto agarra una de mis tetas y comienza a apretarla con fiereza, acercándose a mi boca a la vez. Sin dejar de penetrarme. Sin parar de darme todos los placeres a la vez. Dudo mucho aguantar más. Me besa los labios con ternura y fiereza. Y yo me quedo mirándole a los ojos mientras me corro. Dejo escapar todos los gemidos que me salen, por muy altos que sean, quiero disfrutarla sin prisa. Sin que nada ni nadie más importe. Solo nosotras en esta habitación.
Me contraigo y dejo salir todo mi fluido mientras disfruto del orgasmo. Nos miramos con ternura y ella, simplemente, me besa.
-Te adoro.- Susurra contra mis labios.
+Yo también te adoro, mi diosa- Le respondo mientras devoro sus labios.
En ese momento, la miro jadeante ante mí, con todo el amor que me cabe en el pecho. Y la acaricio.
+¿Puedo comerte el coño?- Le susurro, deseo saborearla en mi boca hasta sentir que se derrite. Ella sonríe.
-Claro que puedes, mi vida.- Se tumba sobre la cama y se quita el arnés. Está realmente mojada.
+¿Te has corrido otra vez?-
-Sí, mientras te prenetaba la vibración ayudó, jajaja.- Nos reímos en la cama mientras me acerco a su vulva. La exploro primero con los labios, despacio, repartiendo besos por todos lados. Saboreando su interior con ternura. Entonces sacó mi lengua y comienzo a acariciar cada pliegue de su vulva, introduzco mi lengua en su vagina y luego subo con suavidad en zigzag hasta su clítoris. Comienzo a lamerlo con intensidad, dejándome la lengua en hacerla disfrutar. Noto como poco a poco se va encendiendo más, porque comienza a mover las caderas. Comienza a utilizar toda mi boca y mi nariz para darse placer y me empapa absolutamente toda la cara. Adoro cuando hace eso. Disfruto de su calor, con delicadeza pero con intensidad, noto como se va mojando y la miro desde su vulva, sin dejar de lamerle. La veo erguirse mientras pone los ojos en blanco y sé que está cerca. Sé que no le queda resistencia para aguantar las ganas de correrse. Y entonces me coge con fuerza la cabeza y la usa para darse placer mientras se corre por toda mi cara. Qué espectáculo más maravilloso acabo de presenciar.
Terminamos en la cama, abrazándonos y dándonos besos hasta el amanecer. Sin dejar de provocarnos y darnos placer la una a la otra. Disfrutando juntas de nuestros cuerpos.

lunes, 1 de abril de 2024

Tres veces afortunada

Es imposible refrenar las ganas que tengo de estar aquí, de sentirme en casa, de ser hogar juntes. De que el Sol entre por mi ventana a despertarme con esa luz y la Luna me arrope por las noches sin piedad. Que esta sonrisa que dibujan mis labios, no se borre jamás. Y quedarme anonadada mirando como se besan y sintiendo esa plenitud en el pecho que tanto necesitaba.
No puedo describir con palabras lo que es sentirse comprendida y acompañada en todo momento. No ser juzgada por mis traumas y que me quieran a pesar de lo que encierran los mismos. Que me protejan de mi misma y de mis demonios. Y por supuesto trabajar para hacer yo lo mismo.
Porque llevo un año en esta relación de 3 en la que todo se hace posible. En la que se celebran mis logros y se apoyan mis fracasos. En la que no tengo miedo a ser y a caer y a estar. En la que todo importa porque queremos estar bien.
Y hoy quiero dejar esto para que les novies recuerden que son todo lo que siempre soñé, que gracias por ser tan sumamente perfectes y gracias por quererme tan bonito y tan bien.
Les quiero más que a nada en este mundo, nuestra vida juntes es todo lo que necesito.
Hace un año desde que miré a esos ojos color café y pensé: "Esta persona es demasiado para mí". Un año desde que decidiste volver a cruzarte por mí vida y ponerla patas arriba (en el muy buen sentido). Y aquí estoy otra noche más con poco sueño pensando en todas las cosas que me haces y me hacéis sentir. Nunca podría haber imaginado sentirme así de satisfecha con mi vida, sentirme tan bien con quiénes están a mi lado siempre. Quiénes son mi espacio seguro entre todo el caos. No sé expresar todo lo que me encanta estar con vosotres.
Y sí, soy una ñoña y una cursi que pega más en todos los clichés de la monogamia, pero es que me encanta nuestra ternura no-monogama y saber que esto no va a ser leído desde las imposiciones de la exclusividad capitalista. Que no necesito que estas personas sean "mías". Porque me basta con que sean personas independientes con las que comparto mi vida y que la hacen mil veces más vivible. Y quiero seguir siendo una ñoña que haga que ella sonría sonrojada y él se quede sin palabras porque se le da mal expresar sus sentimientos. Quiero toda una vida cumpliendo todos esos sueños que aún nos quedan por cumplir, siempre juntes. En nuestro cosmos de cuidados que pretenden escapar un poquito del ritmo capitalista para darnos un pequeño descanso.
Y quiero seguir haciendo mil planes con elles que me permitan seguir descubriendo todo lo que soy. Lo que soy con elles. Quiero construir un mundo que sea nuestro. Y qué compartir con todas esas personas que sean espacio seguro para nosotres. Quiero estar aquí y no podría sentirme más agradecida de estarlo.

domingo, 11 de febrero de 2024

Café

Se hace de noche en nuestra cama, la comida empieza a hacerse en la cocina mientras hacemos pereza y él cocina. Entonces me preguntas si quiero ducharme contigo y acepto sin dudar ni un solo segundo. Y no solo porque quiera ver una vez más ese cuerpo desnudo y mojado. Si no porque me duele absolutamente todo y me vendrá bien el agua caliente en la espalda.
Entramos en la ducha, me besas y me enciendo. Noto tu respiración entrecortada mientras descienden mis manos por tu espalda hasta reencontrarse con tu culo y apretarlo con fiereza. Te acerco más a mi cuerpo. Nos besamos durante lo que me parece un paraíso, hasta que llaman a la puerta del baño para decirnos que está casi lista la cena y que dejemos de meternos mano.
-¿Por qué no apagas la sartén o lo que sea y te metes aquí con nosotras?- Dices con esa sonrisa pícara que tanto me gusta, mientras te muerdo el cuello. Me sientas en la silla de la ducha y me pones tu vulva en la cara para callarme. Comienzas a moverte mientras sujetas con fuerza mi pelo y él nos mira embobado desde la puerta. Te siento derretirte en mi boca y gemir hasta encorvarte hacia atrás. En ese momento él ya no lo soporta más y va a apagar la cena. Creo que se viene segundo asalto pero yo estoy demasiado entretenida con tu cuerpo para detenerme a pensar en nada más.
Él entra y disfrutamos de la ducha más larga que hemos tomado en años. Entre gemidos, respiraciones entrecortadas, mordiscos y azotes. De repente se hace la calma, seguimos lavandonos y él sale a ver cuán fría se ha quedado la cena. Ella y yo nos quedamos lavándonos suavemente.
En ese momento vuelve a sentarme en la silla y me besa suavemente los labios, coge el champú y comienza a lavarme el pelo. Con suavidad, con la ternura que solo tienen sus manos. Veo como me lava tranquilamente el pelo, me aclara con suavidad y nos abrazamos. Siento todo el calor que hemos disfrutado multiplicado por mil, transformado en esa ternura de cuidarme cuando sabe que estoy cansada. Sentir como me cuidan sin sentir que es una molestia cuidarme.
Me siento la mujer más afortunada del  mundo, con esta diosa a mi lado y aquel dios haciéndonos la comida en la cocina. Todo reducido a nuestro microcosmos doméstico en el que no tenemos que tener miedo, porque somos capaces de demostrarnos cada día que nos queremos.

martes, 30 de enero de 2024

Vida.

Hace un tiempo que pienso
en la enorme suerte que tengo.
Hace un tiempo que trato
de escribir todo lo que siento.
Parece que por fin se ha iniciado
una vida que pensé que había finalizado,
un sueño lúcido que me hace sonreír,
vivir, reír, cantar, bailar, disfrutar...
Una vida que siempre quise a su lado
con todo lo que eso implica,
tanto lo bueno, como todo lo malo.
Porque no me da miedo cuidar
de aquellas personas que me han cuidado.
No temo los demonios 
de las personas a quienes amo.

Cuidar para mí es lo más importante
en un mundo donde la promesa de cuidar
se esfuma en un solo instante.
Dónde prima la individualidad asesina
que nos deja vulnerables ante la violencia
de un sistema que nos quiere muertas.
Pero elles me cuidan, de muchas formas
que jamás creí que mereciera.
Elles me hacen ver que soy una persona válida,
que merezco ser cuidada y amada,
que todos mis traumas se quedaron
en un pasado que no quiero seguir recordando.

Me cojo de sus manos y me sonríen
haciéndome sentir segura de lo que quiero
a estas dos personas con quiénes
tengo planificado nuestro futuro.
Con quiénes tengo una familia elegida
formada de muchas más personas maravillosas
que nos cuidamos mutuamente.
Y quiero seguir creciendo con elles,
quiero seguir creando ese futuro que soñamos
les tres en nuestra cama gigante dándonos
mimos hasta que el amanecer se cuele
por los puntitos de la persiana 
que hemos olvidado cerrar.

domingo, 7 de enero de 2024

Menos miedo y más amor

El miedo ya no es tanto,
porque me das la confianza,
los cuidados, el cariño y el abrazo
que siempre he estado necesitando.
Puede que tenga inseguridad,
que haya días que se me atragantan.
Pero tú eres capaz de cuidar
todo el mundo que soy y liberar
a esta niña de toda su mochila emocional.

Permitirme apoyarme en ti,
sin miedo a contarte todo lo que soy,
sin miedo a contarte de mí.
No tener que huyas de mí, 
porque quieres estar conmigo
y me lo dices así.
Porque no tengo que adivinar lo que sientes,
porque puedo hablar de todo y no me mientes.

Me siento segura aunque a veces sienta inseguridad.
Suena a paradoja, pero es mi realidad,
porque por mucha inseguridad que sienta,
sé que te la puedo contar y no me vas a juzgar.
No vas a huir por mis demonios ni me vas a hacer sentir mal.
Me cuidas y buscamos juntes formas de hacer que todo vaya bien.

Y por eso te quiero y por eso estoy aquí escribiéndote de nuevo.
Porque adoro sentir que puedo confiar en ti
y no tener miedo de que vayas a huir.
Que me quieres y no es todo una fachada por cumplir.
Que estamos juntes en esto, somos un equipo
para hacernos la vida más fácil juntes.
Porque eres el Sol que ilumina mis días 
y yo quiero seguir siendo 
las estrellas que te acompañan.

jueves, 7 de diciembre de 2023

Sol y Luna

Ahora mismo me siento muy plena. Muy tranquila tras la guerra que se ha vivido hace unas horas en nuestra cama. Siento todo y siento paz. Me doy cuenta de lo muchísimo que amo a estas dos personitas porque todo a su alrededor parece cobrar sentido. Porque su calor se transforma en el mío. Porque sus alientos me dan la vida que me suele faltar. Quiero pasar mi vida sintiéndome exactamente así de plena, así de completa.
Y parece extraño pensar que elles me han completado, es un pensamiento muy monógamo. Pero la realidad es que no es que me hayan completado. Han completado la familia con la que siempre he soñado. Han cumplido una de mis mayores metas y uno de mis mayores miedos de que no se cumpliera. Por eso me siento tan sumamente agradecida. Tan plena. Tan llena de la vida que compartimos. Me siento en paz con todo lo que una vez me prometí.
Cuando salí de mi episodio depresivo más duro, me prometí que viviría la vida más maravillosa que pudiera vivir. Que me vengaría de toda la gente que me hizo y hace daño, siendo feliz. Que todo "merecería la pena" porque el destino debía compensarme todo el sufrimiento. ¡Y joder si lo ha compensado! Tengo a las personas más maravillosas a mi lado. No tengo miedo de decir que estoy insegura o que me he angustiado por algún motivo. Y siempre, siempre, luchan contra mis demonios demostrándome que me aman tanto como yo a elles. Me siento en calma por primera vez en... Décadas. No estoy luchando cada día contra mis demonios, porque a veces puedo simplemente centrarme en disfrutar de mi familia elegida y descansar. Y me ha costado mucho trabajo llegar hasta aquí, me ha costado muchísimo esfuerzo crear los espacios que necesitaba para sentirme a salvo. Y aún seguimos trabajando en nuestra trieja para que sea lo más segura y feliz posible para todes.

Pero cuándo la veo sonreír, el sol me deslumbra de cara. Y cuando él me mira con lujuria, parece que sus ojos se oscurezcan como una noche sin luna.

miércoles, 1 de noviembre de 2023

2-11-3

Quiero envejecer contigo.
Simplemente quiero eso, 
estar nosotres tres y ser vuestro abrigo.
(Ya que os encanta usarme de calefacción)

Quiero que algún día una manita pequeña,
que ha salido de dentro de ella,
nos mire a les tres desde sus brazos y morir
de todo el amor que siento por nuestra familia.

Quiero que nuestro futuro no esté escrito,
pero lo escribamos en cada abrazo y
en esos besos que me dais sin esperarlo.
Quiero nuestro futuro.

Quiero que todas las cosas con las que hemos soñado,
se vayan haciendo realidad a vuestro lado.
Quiero nuestra casa con la cama enorme para dormir juntes.
Quiero todo y que me disfrutéis.

Hoy han pasado 744 horas desde que decidimos
que nos merecíamos este reinicio.
Y soy feliz con mi decisión, con nuestro destino.
Quiero que forméis conmigo la vida que siempre nos merecimos.

domingo, 22 de octubre de 2023

Dolor y ansiedad

Otra noche en vela tratando de organizar mi cabeza y que deje de torturarme sin sentido. Todo va bien y mi cabeza solo hace que boicotearme para que piense que va mal. Para que me agobie sin motivo y esté aquí, agotada y dolorida, pero sin poder dormir. Inmóvil. Sin poder si quiera hacerme el skincare para centrar mi cabeza en mí un ratito. Sin poder ducharme porque el dolor es apabullante y no me quedan fuerzas. Y sé que me sostengo gracias a las manos que me acompañan y me hacen la vida más fácil. Pero hay días que es todo demasiado, que no me soporto a mí misma y no soporto pensar que todo va mal cuando no tengo motivos. Cuando la parte racional de mi cabeza me grita que no tiene sentido. Que no tengo sentido.

Y ella me sonríe, y me calma un poco esta ansiedad desbocada. Y él me abraza y me detengo a acariciar su pijama suavecito. Y entonces por un momento todo está en calma. Nada importa si les tengo conmigo, son la roca que me ancla a mí realidad y no permite a mi cabeza divagar sobre cosas que no han ocurrido (ni ocurrirán). O sobre cosas que pasaron hace mucho tiempo y que hoy ya no importan. Repasar cada "fallo" de mi vida es una tortura. Y sólo consigo parar cuando estoy en mi pequeño oasis, en mi hogar. Cuando simplemente me dejo cuidar y no me boicoteo.
Pero esta noche se me hace cuesta arriba no boicotearme, no odiarme, no pensar que todo lo hago mal. Que soy una inútil y que es imposible que me quieran. Aunque la realidad esté delante de mis ojos y nada me diga que se vayan a alejar de mí. Da igual, esta noche la ansiedad puede con la parte racional y yo solo quiero dormir con ella mientras me abraza dormida y escucho como respira acatarrada. Quiero oler su aroma y no pensar en todos los recuerdos que me juzgan. Quiero descansar a su lado, dejando que sea mi toma a tierra, pero hoy simplemente es complicado.

miércoles, 18 de octubre de 2023

Solecito.

Miro sus ojos y me quedo anonadada pensando en la conexión,

en la ternura que encierra la profundidad de su pupila,

en las ganas que tengo de simplemente empaparme de su calor.

en la esperanza que me da sentirme tan amada,


Siento su tacto suave en contacto con mi mano, acariciando todo

lo que deseo tener, todo lo que deseo saborear con mis labios.

Y me prendo por dentro hasta sentir que no puedo refrenar,

las ganas que tengo de que me provoques mientras me haces callar


Y me descubro besando sus labios con fierreza mientras noto 

como me besan sus labios por todo el cuello y el fuego

brota de mi piel, brota de cada respiración acelerada

que me lleva a devorar cada segundo que así soy amada


Provocarnos, mordernos y acariciarnos hasta llegar al orgasmo,

descansar abarazades en la cama sin querer que eso acabe,

y despertarme cada noche sin saber dónde empiezas tú

y donde acabo yo o él, aquí en nuestra pequeña tempestad.



domingo, 8 de octubre de 2023

Esperanza.

Otra vez, otra vez, otra vez.
Resuenan esas palabras en mi cabeza y solo me pregunto si hice bien.
Pero es que es tan... todo, caos, paz, sostén.

Y otra vez estoy aquí, con el corazón latiendo por ella, queriéndole.
Soñando con nuestra vida perfecta en la que seamos una vez más, tres.
Luchando contra las dudas, el miedo, la incertidumbre y el pasado que cambié.

Queriendo que todo vuelva a estar en calma, que todo salga bien.
Calmando a mi corazón desbocado que quiere correr otra vez
a sus brazos, a nuestro futuro, a lo que siempre debió ser.

Mil voces en mi cabeza me dicen que todo se puede torcer,
que soy una ilusa y que alguien como ella no me puede querer.
Que a mí no, que yo no, que no soy suficiente y solo le quiere a él.

Pero me sonríe y me tiemblan las piernas que me sostienen
a duras penas, corro a besarla y noto como sonríe contra mí piel.
Me muero de amor y por un momento todo vuelve a estar bien.

Pero los pensamientos intrusivos siempre me acompañan y le temen.
Tienen miedo de lo que fue y lo que sufrí y lo que dolió y lo que podría ser.
Pero mi esperanza es más fuerte y corro de nuevo hacia ella y él.

Corro a tener la vida que siempre he querido tener.
Y si de nuevo me rompen en mil trocitos, de seguro me recompondré.
Lo he hecho mil veces, por aquí cerca el mapa de mis cicatrices debo tener.

viernes, 22 de septiembre de 2023

Capacitismo

Hoy me quema la rabia en el pecho y no sé cómo sacarla de mí. No sé cómo dejar de sentir estas ganas de llorar sin conseguir que brote ni una puñetera lágrima. De nuevo estoy pasando por procesos médicos e institucionales relacionados con mi discapacidad y es que es agotador. El sistema está pensado para atropellarnos y dejarnos a las marginadas en absoluta soledad, sin ayuda, sin nada. Dejarnos a la deriva sin un apoyo mínimo al que agarrarnos mientras sentimos que todo se nos desmorona debajo de nuestros pies. Y hoy la depresión está más fuerte. Hoy he pensado en que todo sería más fácil si acabara. Pero al lado tenía a Álex que me ha dicho "Eso es lo que quieren, y no vas a dejar que ganen". Él sabe exactamente qué decirme para avivar el fuego que emana de mi garganta y que quieren sofocar. No voy a pararme aquí, no voy a rendirme por mucho que me apetecería hacerlo. Necesito descansar, sí. Necesito parar el aluvión de pensamientos intrusivos que me vienen a la mente y compartir mi tiempo con gente que quiero. Reír y dejar de tener ganas de llorar. Y me refugio en mis redes de cuidados, que son varias, luchando por seguir adelante aunque no quiera. Y pienso en todos mis proyectos y no me da la puñetera gana de morir sin ver todos mis sueños cumplidos. Y créeme, voy a cumplirlos uno por uno. No pienso permitir otra vez que el capitalismo me haga rendirme, no quiero. La vida me atropella pero no pienso dejarle pasarme por encima. Soy fuerte, y no ha sido lo malo lo que ha hecho que lo sea, han sido las manos que me han sostenido cuando me fallaba la fuerza. Puedo con esto aunque hoy no pueda, y está bien hoy estar triste, frustrada, con ganas de mandarlo todo a la mierda. Tengo derecho a sentirme mal, no tengo por qué ser perfecta. Me merezco fallar y que alguien me sostenga, no siempre ser la que pelea contra la tormenta.
Todo esto sería menos horrible si el puñetero sistema fuera destruido y creáramos de sus cenizas una sociedad basada en los cuidados. Todo esto sería mejor en un sistema dónde la salud y el sistema sanitario no tuviera que ser rentable, que solamente tuviera que dar servicio a las personas que lo necesitamos. Todo sería más fácil si la seguridad social diera auténtica seguridad en lugar de primar unas condiciones por encima de otras y dejarnos a las de siempre abocadas a la nada. No puedo pelear sola contra este monstruo que nos devora. Necesito crear comunidad y pelear juntas.

lunes, 14 de agosto de 2023

Rupturas.

Otra noche acordándome de ella,
de todas ellas en realidad.
Recordando cada error, cada falla.
Gritándome una vez más
que el problema siempre seré yo.

Que no soy suficiente, que soy un error,
que no debería intentarlo, que lo deje mejor.
Que todo lo que sueño, no va a ser.
Que aquello que anhelo nunca seré.
Y otra noche en vela, queriéndola tener.

Y sé que lo que anhelo no es más 
que un recuerdo de lo que fuimos
y de lo que podríamos haber sido.
Que no existe, que no es real.
Pero aquí estoy llorandole a la almohada
por alguien que ya me olvidó.

Y es que estoy cansada de ser prescindible,
de ser siempre la última opción.
Estoy agotada de no poder soñar
con mi familia perfecta, con ser más que dos.

Odio esta sensación apuntalando mi cabeza,
gritándome que me conforme con lo que tengo,
que me rinda a la monogamia e ignore nuestros deseos.
Pero es que él no es algo con lo que me tenga que conformar.
Él es mi luna, que ilumina mi oscuridad.

Creía haber encontrado el sol,
pero volé demasiado cerca y mis alas
se convirtieron en carbón.
Confié en un sueño, una ilusión
que simplemente nunca existió.

Y aún con todas las veces que ha salido mal,
no dejo de querer estar, intentar
ser la familia que siempre he querido crear.
Dejar atrás el pasado y encontrar a alguien
que me ilumine los días y me haga soñar.

miércoles, 26 de julio de 2023

Trenes

Estoy otra vez hecha mil sentimientos confusos y deformes. Y todo el mundo me dice que tenga cuidado, que no vuelva a ser yo. Todo el mundo me ve venir de lejos y saben que haría todo por aquellas personas que quiero. Y no quieren que vuelvan a hacerme daño como tantas otras veces ha ocurrido. Estoy aquí y sé que no tengo nada que tener, porque me repito de nuevo que no hay nada, que solo somos amigas y que todo va a ir bien.
Y una parte de mi mente me recuerda que las amigas también me han abandonado cuando las necesitaba dejándome echa trizas en un lado de mi camino. Y da miedo implicarse de nuevo con una persona, cuidarla, y que de repente decida que no soy suficiente o que soy demasiado intensa y vuelva a desaparecer como tantas veces ha pasado ya. El abandono da muchísimo miedo, pero al mismo tiempo sé que no soy una persona que deje sola a sus amigas cuando la necesitan. Aunque me dé miedo que eso se vuelva en mi contra.
Peleo con ese miedo y sigo adelante porque quiero ser la buena persona que dicen que soy. Quiero cuidar a quiénes me han cuidado. Quiero pelear un poquito más a ver si esta vez sí soy suficiente para alguien más y no se cansan de mi intensidad. Al mismo tiempo que me repito que no es lo que todo el mundo piensa, porque no hay nada más que una amistad. Temiendo autoengañarme solo porque tengo que seguir. Veo venir la hostia de lejos pero a la vez no me importa. Sufro en silencio las cosas que me duelen y sigo como si no pasara nada. Cómo si todo fuera bien. Pero hace mucho tiempo que yo no estoy bien. Hace mucho que perdí la cuenta de las veces que quise desaparecer. Hace demasiado que no entiendo ni yo cómo sigo en pie. Una decepción más no me matará, ¿No?

sábado, 20 de mayo de 2023

Intersexualidad

Me miro en el espejo y no me reconozco,

han cambiado muchas cosas en mí,

no soy la misma desde que

llegaste hasta aquí.

No soy la misma que inició el viaje

ni quiero volver a ser esa niñata

ingenua que no sabía ni quién era.


Recorro mis pliegues buscando la cremallera

que me devuelva a la realidad que veo

en mi cabeza y que no es real.

Recorro mis taras y aquello que me dijeron

que no era correcto que estuviera ahí

y que yo transformé en parte de mí

transformé en mi bandera y en

mi orgullo amarillo y morado.


Aunque aún cueste reconocerse en todas

estas diferencias que me componen, desde la barba hasta mis tatuajes.

Desde las cicatrices que marcan mi piel, hasta la tormenta de estrías que llueve sobre mi tripa.

Desde el vello que me “sobra” en tantos lugares y el pelo de mi cabeza que me falta y que me cuesta mirar.

He cambiado mucho desde que llegué a la vida, desde que mi vida se abrió en canal.

Han cambiado muchas más cosas desde que intento aceptar que mis lorzas son más que una talla que cambiar.

Han cambiado muchas más cosas desde que dieron explicación al miedo y al dolor.

Desde que alguien me dijo que la que estaba rota, la que era errónea, no era yo.


lunes, 17 de abril de 2023

Instante.

Y es que me quedaría simplemente en ese instante. Detenides en el tiempo, para siempre. Mi mano derecha acariciando su brazo, su cabeza sobre la espalda de ella. Ella recostada sobre mi pecho y agarrada con una mano a la mano que me queda libre y con la otra a la mano de él. Yo bebiendo de su olor, que empapa todo a mi alrededor. Sintiéndome la persona más afortunada del mundo y queriendo quedarme ahí. Que nada más importe, solo nosotres tres.
Pensar en el tacto de sus pieles, sentir la respiración de cada cual en mi piel. Notarnos sedientos de bebernos en cada beso. Que cada vez que me miren se me pare el corazón. Son todo lo que siempre quise y no me siento merecedora de tantísimo amor. Pero cada día me lo dan y me hacen sentir que eso no importe, porque importan elles más que yo. Que todos mis miedos se esfumen y sentirme confiada de saber que soy parte de esto y siempre lo seré. Que suerte tengo, ojalá detener el tiempo solo para nosotres tres.

viernes, 14 de abril de 2023

Un buen comienzo.

Ya me conocéis, siempre escribo sobre todos esos sentimientos que se me amontonan en la garganta y no puedo dejar salir. Por eso me cuesta escribir sobre lo que estoy viviendo ahora: porque nadie me impide decir con todas las letras que estoy enamorada. Nadie me hace sentir mal por ser intensa, por dar "demasiado", por querer apresurarme a nombrar lo que tenemos y gritarlo a los cuatro vientos. Nadie me hace sentir insegura de que me quieren. Y eso es al mismo tiempo un avance maravilloso.
Hacía muchísimo tiempo que no me hacían sentir tan cómoda, feliz y comprendida como ahora mismo. Y puede que seamos distintas, pero juntas nos complementamos, acompañamos y cuidamos. Y puede que aún estemos planeando y planificando cómo vivir nuestra nueva vida a tres, pero me lo estoy pasando en grande descubriendo cómo hacerlo. Porque mis compas de viaje son dos personas maravillosas que han logrado que esta loca intensa se sienta segura. Y mira que me cuesta sentirme segura cuando tengo tantísimos traumas.
Sí, sigo pensando en todas aquellas cosas que he vivido y me han dolido. Y sí, siguen influyendo en cómo me relaciono. Me trago mucho mis miedos hasta que ella me sonríe y me dice justo lo que necesitaba oír para que desaparezcan de un plumazo. Porque he (re)encontrado a una persona que me entiende en mi locura y me da ese lenguaje del amor que tanta falta me hacía. Y él sigue siendo parte de nuestra vida, es mi certeza más antigua, pero ahora no es la única. Porque igual que siempre me imaginé mi vida con él, ahora no se me ocurre mejor futuro que nosotres tres.
Y puede que sea complicado, que tengamos muchísimas cosas que aprender, pero lo hacemos de la mano sin temer equivocarnos. Sin tener miedo a que desaparezca eso que tenemos y que nos hace tantísimo bien. Tenía muchas ganas de tener mi familia soñada, de formar esa constelación que me defina con mis certezas. Y por fin, después de tantísimas turbulencias, ha llegado a mi vida el sol que le faltaba a mi luna.
Soy una ñoña, lo sé, puede que mañana no me atreva a enseñarle esto a ella. Pero hoy quiero dejar constancia de todos estos sentimientos que me permiten ser feliz ahora mismo. Quiero compartir, entre tantas cosas tristes, un trocito de mi felicidad. Mi oasis en medio del capitalismo asesino.

martes, 4 de abril de 2023

La Reina 💙

Y como suele ocurrir, todo pasa por algo.
Cuando te conocí, solo pasaste de largo.
No nos paramos a coincidir en el espacio,
continuamos nuestras historias sin pensarlo.
Y han pasado mil vidas y aquí estamos
mirándonos a los ojos de la otra
creyendo morir de amor mientras nos acariciamos.
Deleitándonos en cada caricia, retando a las dudas y al miedo.

Eres la reina que buscaba para llenar mi vida,
de rosas, tulipanes y lilas.
De mil experiencias que quiero compartir
que quiero vivir de tu mano y de la suya.
Quiero escribirte mis poemas sin que la vocecilla
me diga que te van a parecer una mierda aburrida
sin que me impidan ser la intensidad que quieres en tu vida.
Sentirme la diosa que sé que soy, afortunada
a la vez de compartirme con otra diosa igual de poderosa.

Luchar contra tus demonios, pelear contra aquello que ose dañarte,
mientras tú haces lo mismo en nuestro pequeño universo, acompañarme.
Mientras él nos cuida a ambas, nos brinda su amor,
mientras somos tres en esta casa que nunca esperó 
cumplir aquel deseo que tantas veces esta niña soñó.